Personas y agentes claves para desarrollar tu carrera artística
La industria musical es sólo posible por todas las personas que participan de ella y hacen que cada día el sistema funcione. Existen unos roles ya establecidos y hoy hablaremos de algunos de los más importantes y de los que seguramente has escuchado.
Empecemos por el rol que hace que esta industria exista, el artista, los artistas establecen objetivos, tienen propósitos. El objetivo más importante es ser escuchado. Para poder lograrlo se necesita de un equipo y de unos intermediarios para delegar tareas, por ejemplo necesitará un productor, una distribuidora, una persona que gestione marketing, un booker, un manager, etc. Cuando el artista empiece a generar un ingreso de su música, podrá además considerarlo su trabajo.
Dentro de la industria musical, el artista debe considerarse su propia empresa. Él es el responsable de crear un producto, que es intangible, su música y ésta debe ser expuesta a sus fans o posibles fans. Para que su música llegue de manera eficaz a su comunidad debe tener un branding definido. Y es una realidad que para posicionar dicha imagen requerirá un equipo que desarrolle una estrategia para la visibilidad y exposición de su música. Es por eso que cuando un artista crea su imagen todo a su alrededor se siente como parte del proyecto, pues, casi nada es al azar.
Al tener su branding definido empieza la búsqueda de la consolidación de una base de fans. Esto implica crear una relación real con ellos. Generar una propuesta de valor que demuestre la unicidad del artista y resuene con su audiencia, sus fans. Lo cierto es que con una base de fans el proyecto de posicionamiento del artista se hace más real. Sin fans no hay oyentes, sin fans no hay respuesta externa al trabajo y por ende no hay forma de consolidar el proyecto en la industria.
La composición, es una parte esencial del trabajo de un artista, ya sea que lo haga el mismo artista o que delegue esta tarea. Sin música que mostrar al mundo no hay nada. Posterior a la composición viene la producción, que resulta también una parte esencial, el productor puede ser el encargado de direccionar al artista creativamente, aportar y hacer arreglos a su música, todo de la mano del ingeniero de sonido que es la persona que se encarga de grabar. Para finalizar el proceso de producción es necesario hacer la mezcla y la masterización. Por lo general existen personas diferentes, encargadas de hacer cada una de estas tareas, aunque también, se puede dar el caso de que la misma persona haga estas dos funciones.
Luego de contar con una canción es muy importante registrarla ante la entidad encargada de regular los derechos autorales. Con esto se evitarán problemas como recibir denuncias por plagio o por el contrario, poder entablar una denuncia en caso de estar siendo víctima de plagio.
Es necesario que el artista entienda de dónde vienen los derechos de autor y cuáles son las regalías para generar ingresos a partir de ellas. De esta manera necesita entender cuáles son las instituciones en las cuales debe registrar sus obras y a través de las cuáles pueda reclamar sus regalías. Es necesario un equipo legal a medida que la carrera del artista va posicionándose para poder entender los contratos y que haya una supervisión de todos los documentos legales que el artista necesita firmar. Un abogado especializado en derechos de autor o en propiedad intelectual, es la persona indicada para la supervisión de estos y otros aspectos legales en el proyecto artístico.
Y claro, después de tener la canción lista ¿qué se hace? allí es cuando entra la distribución. Hay empresas que prestan este servicio y se conocen como distribuidoras, algunas por ejemplo como Believe o Onerpm. El punto de la distribución es que el artista pueda subir su música en las plataformas digitales como Spotify o Apple Music. A través de las analíticas y de la relación que se genera con los fans, el artista puede entender cuáles plataformas utiliza su público objetivo.
Luego viene una parte muy importante de la vida del artista: los conciertos. Esto se puede trabajar con un booker. La idea es que el artista realice shows en los lugares adecuados para su proyecto, teniendo en cuenta a su público objetivo, cuáles son sus intereses y necesidades, así como espacios que vayan acorde a su mercado, en donde pueda potencialmente fidelizar nueva audiencia. El booker se encarga de entender el proyecto artístico para proponerlo en diferentes escenarios, a través de los cuáles el artista va tener una mayor exposición.
A todo el proceso lo debe acompañar una estrategia de marketing. El marketing se desarrolla desde dos puntos en este momento: el marketing offline es el que se encarga de desarrollar las estrategias fuera del campo digital para ampliar la visibilidad del artista en el “mundo real/físico”, busca crear una conexión en tiempo real con la comunidad. El marketing digital enfocado en redes sociales y plataformas digitales. A través de este se divulga el proyecto de forma digital. Las redes y plataformas digitales permiten exponer contenidos creados por el artista con diferentes objetivos, así como son una forma gratuita de visibilidad y conexión directa con los fans versus los medios tradicionales. A través del marketing digital se pueden incluir estrategias de publicidad dependiendo del objetivo trabajado en ese momento para el artista. Claro, si tienes dudas o preguntas sobre el tema de marketing puedes agendar una asesoría con MuvMark.
De la mano del marketing va la prensa y el PR, que es una forma de exposición del proyecto a través de medios tradicionales, aunque algunos de estos también han migrado de manera digital. Sin embargo, la radio sigue siendo un elemento importante para algunos tipos de género musical.
Todo lo que se ha mencionado anteriormente se puede lograr de forma DIY, con un equipo de trabajo, o con una o dos personas que ayuden al inicio de la carrera. Por ejemplo, un manager que administre o gestione el proyecto del artista. El manager es la persona que ayuda a organizar y gestionar el proyecto artístico desde diferentes áreas. Existen diferentes tipos de manager: el personal manager, el business manager, el music manager, el tour manager, etc. Depende de las necesidades del artista o específicamente del área en la que considere que necesita ayuda.
Los sellos o disqueras. Aunque hoy en día un artista puede autogestionar su proyecto y contar con un equipo sin la necesidad de un sello, estos últimos forman una gran parte de la industria musical. La importancia de firmar con un sello o no, depende esencialmente de los objetivos del artista. Es por este motivo que los objetivos del proyecto deben definirse a corto, mediano y largo plazo. Esto ayudará a gestionar de manera adecuada lo que está buscando el artista.
En cuanto a los temas financieros, lo mejor es contar con una persona especializada que pueda manejar un presupuesto, entregar un balance, presupuestar un evento, entre otras cosas, lo que se necesita es un contador.
Estos son algunos de los agentes más importantes para consolidar y seguir posicionando una carrera artística. Si necesitas una asesoría no olvides agendar una haciendo click en este link 👉 https://www.muvmark.com/appointments